miércoles, 10 de abril de 2013

COSAS DE MUJERES


MAQUILLAJE
Hoy te hablaremos  de como puedes maquillarte, dependiendo de la ocasión  de tu color de piel; además te daremos varias recetas caseras para la hidratación de tu  piel. 







Antes que nada, debes saber el tipo de piel que tienes. Si tu piel es grasosa, busca palabras como “oíl-free” (sin grasa) u “oíl-control” (control de grasa) en el empaque. Si por el contrario tienes una piel seca, opta por bases humectantes con las palabras “hydrating” (hidratantes)  Si tienes una piel mixta, ve por las bases con acabado en polvo. Las bases minerales funcionan para todo tipo de pieles especialmente aquellas que son sensibles. Piensa en el tipo de cobertura que quieres. Si tienes una piel sana y con mínimas imperfecciones, puedes escoger una base con cobertura suave o mediana. Si por el contrario tienes una piel dispareja o con muchas imperfecciones, prueba una cobertura más fuerte.
Primero, aplícate la base o polvos en la ZONA T de tu cara, de decir: Frente, nariz, pómulos y barbilla esto para opacar el brillo de la cara; para que el labial se adhiera mejor a tus labios, aplícate polvos en tus labios y luego aplícate el labial que desees. Si de lucir una piel pareja, tersa y hermosa se trata, la base es definitivamente tu mejor aliada en términos de maquillaje. Líquidas, con acabado en polvo o compactas, las bases son un elemento indispensable cuando de cubrir esas pequeñas imperfecciones se trata. Sin embargo, la base de maquillaje también puede servir como arma de doble filo si no sabes cómo escoger la mejor para ti.

No hay nada como los expertos. Puedes ir a un almacén o centro comercial donde vendan maquillaje. Llega con tu cara limpia y pídeles a las vendedoras que te ayuden a escoger una buena base para ti. Ellas saben lo que hacen.
Escoge las dos o tres opciones que más se acerquen a tu tono de piel. En general, es mejor que optes por los tonos amarillos que se ven más naturales, a menos que tu tono de piel sea pálido, en cuyo caso es mejor escoger un tono levemente rosa.
Prueba los tonos en tu mejilla, no en tu muñeca o mano, ya que los tonos son diferentes. Pon una línea suave de los tres tonos que escogiste, el que “desaparezca” será el tono indicado para ti.
Tómate tu tiempo para decidir. Pide que te presten un espejo de mano, mira tu rostro de cerca. En lo posible mira qué tal luce el tono bajo la luz natural (es decir, afuera). Si estás comprando en una droguería, prueba los colores de las botellas comparándolos con el tono de tu piel, no te apegues a las guías.
Por último, puedes escoger dos bases distintas, una de tipo ligero para el día y una un poco más pesada y brillante para la noche.




MAQUILLAJE DE NOCHE: Para obtener un resultado glamuroso y radiante, el maquillaje de noche tiene que ser intenso y sofisticado.
Si llevas un bonito vestido de noche, tienes que destacarlo con un maquillaje trabajado y sofisticado. Ir de discoteca o de fiesta con tus amigos también puede ser un momento idóneo para ir guapa y lucir un bonito maquillaje de noche.
Para obtener un rostro glamoroso, elige un tono de maquillaje que se asemeje lo máximo posible al tono de tu tez. Para sublimar tu belleza, la base tiene que ser natural.
Evita: los colores artificiales ya que dan mal aspecto; y el azul y el violeta, que endurecen los rasgos.
Para estar luminosa en la penumbra, la tez tiene que estar sedosa y aterciopelada. Elige una base de maquillaje fluida o en polvo, ya que uniformizan la piel. A continuación, aplícate con una brocha grande un iluminador en el conjunto del rostro para obtener un efecto sedoso y luminoso.
Resalta los pómulos con un colorete nacarado sutilmente ambarino, que atrapará ligeramente la luz. Añade una pincelada de colorete dorado en los relieves del rostro ¡para un resultado electrizante!
La mirada es muy importante en un maquillaje de noche. Tiene que ser intensa y tiene que resaltar tu sensualidad.
Tonos: Elige sombras de ojos oscuras (gris oscuro, marrón, negro) de textura cremosa o nacarada. Para conseguir un efecto dorado, elige sombras con reflejos dorados con un ligero brillo.
Técnica: Dibuja una raya de khôl a ras de las pestañas, para subrayar la mirada. A continuación, pasa el lápiz de ojos negro por debajo del ojo. Aplícate una sombra de ojos oscura, con una brocha, en la zona externa del párpado móvil. Y una sombra clara en el arco superciliar. El truco está en empezar desde la parte interna del ojo hacia el exterior. Después, aplica un poco de sombra debajo del ojo, a ras de las pestañas. Para terminar; aplícate un máscara de pestañas que te den volumen, que aporta profundidad e intensidad a una mirada cautivadora.
Tonos: Si quieres una sonrisa de película, elige un rojo intenso. El gloss y los brillos no quedan bien con el maquillaje de noche, porque a penas duran.
Técnica: Define el contorno del labio con un lápiz de punta fina y de un tono más oscuro que el de la barra de labios. A continuación, aplica con un pincel la barra de labios: comienza por el centro hacia las comisuras. Coge un papel, ponlo entre los labios y presiona. Vuelve a aplicar otra capa de barra de labios. Si deseas un efecto lacado, pon un poco de gloss en el centro de los labios... ¡obtendrás un resultado brillante y ultra chic!
Para estar radiante toda la noche, ponte un micro-lentejuela en los párpados y en la parte alta del pómulo.






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