MAQUILLAJE
Hoy te
hablaremos de como puedes maquillarte, dependiendo de
la ocasión de tu color de piel; además te daremos varias recetas
caseras para la hidratación de tu piel.
Antes que nada,
debes saber el tipo de piel que tienes. Si tu piel es grasosa, busca palabras
como “oíl-free” (sin grasa) u “oíl-control” (control de grasa) en el empaque.
Si por el contrario tienes una piel seca, opta por bases humectantes con las
palabras “hydrating” (hidratantes) Si tienes una piel mixta, ve por
las bases con acabado en polvo. Las bases minerales funcionan para todo tipo de
pieles especialmente aquellas que son sensibles. Piensa en el tipo de
cobertura que quieres. Si tienes una piel sana y con mínimas imperfecciones,
puedes escoger una base con cobertura suave o mediana. Si por el contrario
tienes una piel dispareja o con muchas imperfecciones, prueba una cobertura más
fuerte.
Primero, aplícate la
base o polvos en la ZONA T de tu cara, de decir: Frente,
nariz, pómulos y barbilla esto para opacar el brillo de la cara; para
que el labial se adhiera mejor a tus labios, aplícate polvos en
tus labios y luego aplícate el labial que desees. Si de
lucir una piel pareja, tersa y hermosa se trata, la base es
definitivamente tu mejor aliada en términos de maquillaje. Líquidas, con
acabado en polvo o compactas, las bases son un elemento indispensable cuando de
cubrir esas pequeñas imperfecciones se trata. Sin embargo, la base de
maquillaje también puede servir como arma de doble filo si no sabes cómo
escoger la mejor para ti.
No hay nada como
los expertos. Puedes ir a un almacén o centro comercial donde vendan
maquillaje. Llega con tu cara limpia y pídeles a las vendedoras que te ayuden a
escoger una buena base para ti. Ellas saben lo que hacen.
Escoge las dos o
tres opciones que más se acerquen a tu tono de piel. En general, es mejor que
optes por los tonos amarillos que se ven más naturales, a menos que tu tono de
piel sea pálido, en cuyo caso es mejor escoger un tono levemente rosa.
Prueba los tonos
en tu mejilla, no en tu muñeca o mano, ya que los tonos son diferentes. Pon una
línea suave de los tres tonos que escogiste, el que “desaparezca” será el tono
indicado para ti.
Tómate tu tiempo
para decidir. Pide que te presten un espejo de mano, mira tu rostro de cerca.
En lo posible mira qué tal luce el tono bajo la luz natural (es decir, afuera).
Si estás comprando en una droguería, prueba los colores de las botellas
comparándolos con el tono de tu piel, no te apegues a las guías.
Por último,
puedes escoger dos bases distintas, una de tipo ligero para el día y una un
poco más pesada y brillante para la noche.
MAQUILLAJE DE
NOCHE: Para obtener un resultado glamuroso y radiante, el maquillaje
de noche tiene que ser intenso y sofisticado.
Si llevas un
bonito vestido de noche, tienes que destacarlo con
un maquillaje trabajado y sofisticado. Ir de discoteca o de fiesta
con tus amigos también puede ser un momento idóneo para ir guapa y lucir un
bonito maquillaje de noche.
Para obtener un
rostro glamoroso, elige un tono de maquillaje que se asemeje lo máximo
posible al tono de tu tez. Para sublimar tu belleza, la base tiene que ser
natural.
Evita: los
colores artificiales ya que dan mal aspecto; y el azul y el violeta, que
endurecen los rasgos.
Para estar
luminosa en la penumbra, la tez tiene que estar sedosa y aterciopelada. Elige
una base de maquillaje fluida o en polvo, ya que uniformizan la piel.
A continuación, aplícate con una brocha grande un iluminador en el conjunto del
rostro para obtener un efecto sedoso y luminoso.
Resalta los
pómulos con un colorete nacarado sutilmente ambarino, que atrapará ligeramente
la luz. Añade una pincelada de colorete dorado en los relieves del rostro ¡para
un resultado electrizante!
La mirada es muy
importante en un maquillaje de noche. Tiene que ser intensa y tiene que
resaltar tu sensualidad.
Tonos: Elige
sombras de ojos oscuras (gris oscuro, marrón, negro) de textura cremosa o
nacarada. Para conseguir un efecto dorado, elige sombras con reflejos dorados
con un ligero brillo.
Técnica: Dibuja
una raya de khôl a ras de las pestañas, para subrayar la mirada. A
continuación, pasa el lápiz de ojos negro por debajo del ojo. Aplícate una
sombra de ojos oscura, con una brocha, en la zona externa del párpado móvil. Y
una sombra clara en el arco superciliar. El truco está en empezar desde la parte
interna del ojo hacia el exterior. Después, aplica un poco de sombra debajo del
ojo, a ras de las pestañas. Para terminar; aplícate un máscara de pestañas que
te den volumen, que aporta profundidad e intensidad a una mirada cautivadora.
Tonos: Si
quieres una sonrisa de película, elige un rojo intenso. El gloss y los brillos
no quedan bien con el maquillaje de noche, porque a penas duran.
Técnica: Define
el contorno del labio con un lápiz de punta fina y de un tono más oscuro que el
de la barra de labios. A continuación, aplica con un pincel la barra de labios:
comienza por el centro hacia las comisuras. Coge un papel, ponlo entre los
labios y presiona. Vuelve a aplicar otra capa de barra de labios. Si deseas un
efecto lacado, pon un poco de gloss en el centro de los labios... ¡obtendrás un
resultado brillante y ultra chic!
Para estar
radiante toda la noche, ponte un micro-lentejuela en los párpados y en la parte
alta del pómulo.



.jpg)




.jpg)
